APA San Antonio de Padua

... nunca dejamos de aprender

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Noticias Educación Técnica del rincón de pensar

Técnica del rincón de pensar

Imprimir

El rincón de pensar y todas sus variantes son, a mi juicio, una de las formas más efectivas de enseñar a un niño que un comportamiento concreto es inaceptable. Hay quien lo llama tiempo muerto. Sea cual sea el nombre y la variante empleados (rincón, silla, taburete, banco) la idea básica es la misma. Las técnicas que propondré más adelante para enseñar a los niños a calmarse después de una rabieta o cualquier otro tipo de berrinche se fundamentan en esa misma idea.

¿Qué se pretende con este método? En primer lugar, hay que dejar claro lo que no es el rincón de pensar. Es control firme, pero no castigo físico. Con esta técnica, no se pretende hacer daño al niño ni hundirlo, sino darle la oportunidad de pensar en su conducta y aprender lo que sucede si se porta mal. Se trata de conseguir que el niño piense por sí mismo, asuma responsabilidades y responda de sus acciones.

El método consiste esencialmente en apartar al niño por un momento del incidente para que pueda calmarse, pensar en lo que ha hecho y disculparse por su conducta. ¿Por qué es importante apartarlo del escenario? Porque al hacerlo, aunque sigas teniéndolo a la vista, le demuestras que portándose mal no consigue que le hagas más caso. Muchas veces el mal comportamiento es una forma de llamar la atención, de modo que este aspecto es muy importante. Por otra parte, al alejarlo del escenario, le dejas claro que, cuando se porta mal (muerde, da patadas o monta la pataleta), no puede seguir participando en las actividades familiares o haciendo lo que estuviera haciendo hasta que haya pasado un tiempo fuera y se haya disculpado. La mala conducta no es una forma de hacer amigo: es socialmente inaceptable.

Cómo funciona la técnica

- La advertencia. Tu hija de cinco años acaba de darle un patadón en la pierna a su hermano de tres. Lo primero es la advertencia. Acércate a ella, ponte a su nivel y mírala a los ojos. Usa la voz de autoridad para decirle que lo que ha hecho está mal y por qué. Dile: “Eso que has hecho está muy mal. No se pega a un hermano. Hay que ser amable con los demás. Si vuelves a hacerlo, irás al rincón de pensar.” Advierte sólo una vez. Luego márchate. No esperes la reacción.

- El rincón de pensar. Un par de minutos después tu hija vuelve a darle una patada a su hermano. En cuanto lo haga, llévala al rincón de pensar y siéntala.
- La explicación. Explícale a tu hija por qué la has llevado al rincón de pensar. Ponte a su nivel. Dile: “No se dan patadas a los hermanos, ni a nadie. No se hace daño a los demás. Eso está muy mal. Quédate aquí cinco minutos y piensa en lo que has hecho.” (Ten en cuenta que la cantidad de minutos dependerá de la edad del niño: dos minutos para un niño de dos años, tres para uno de tres, etcétera. Si tu hijo tiene dos años y medio, elige el nivel más próximo según la madurez del niño).
- Márchate. No le des más explicaciones a tu hija. Da igual lo que diga o haga. Vete. Si se levanta del rincón de pensar, siéntala otra vez (cuantas veces sean necesarias, y siempre que la devuelvas al sitio empiezas a contar el tiempo).

- Vuelve y explícate.
- La disculpa. Cuando hayan pasado los cinco minutos (en este caso), acércate a tu hija y dile que se disculpe: “Quiero que pidas perdón.” Debe especificar por qué pide perdón.
- Se acabó. Cuando se haya disculpado, dile: “Gracias.” Demuéstrale que aceptas su disculpa. Usa un tono de voz más elevado par que quede clara tu satisfacción. Dale un beso y un abrazo. Invita a la niña a participar en una actividad familiar o a que siga jugando como antes.

Cuando no hay que castigar

En algunas situaciones, aunque regañes a tu hijo, no debes castigarlo. Esos casos son los siguientes:

- Cuando está enfermo.
- En épocas de crisis familiar o cambios importantes: mudanzas, enfermedades, apuros o el nacimiento de un hermanito. Sé un poco más indulgente cuando las cosas vayan mal o el ambiente sea tenso.
- Cuando se sienta verdaderamente arrepentido de su comportamiento.  - Si está triste, habla con él, pregúntale por qué lo ha hecho, recuérdale las normas y déjalo así.
- Cuando no sepas con seguridad lo que ha pasado. La mayoría de las veces, tendrás clarísimo quién ha sido, pero si te cabe la menor duda, es preferible que pases por alto el incidente. Si castigas a tu hijo continuamente por cosas que no ha hecho, incitarás a mentir.
- Cuando ya lo hayas castigado una vez por lo mismo.

Corregir una pauta de mala conducta, enseñar a tus pequeños a que obedezcan y te respeten o reforzar su confianza para que sean más independientes requiere tiempo, compromiso y constancia.

Capítulo extraído del libro "Pregúntale a Supernanny"

Última actualización el Jueves, 09 de Septiembre de 2010 16:40  

IMG_0202.jpg