El de Miha Zupan es un ejemplo de superación. Ya en 2007 se convirtió en el primer jugador sordo en disputar la Euroliga. Militaba en el Olimpia Liubliana, dirigido por quien estos días lleva las riendas de la selección eslovena, Memi Becirovic. Zupan, sordo de nacimiento, tiene claro que el baloncesto "cambió" su vida. "Nunca me ha preocupado luchar fuerte por adaptarme a la vida... digamos normal. He tenido que hacer un gran esfuerzo para aprender a hablar con el balón en mis manos", reconoce el ala-pívot esloveno (2,05 metros).
Nacido en Kranj el 13 de septiembre de 1982 y formado en colegios especiales, su primer gran reto fue aprender a hablar, a comunicarse. Fue a los 14 años y ahí se volcó en el baloncesto, en parte por el sorprendente estirón de casi 20 centímetros en año y medio que hizo que tuviera que operarse las rodillas. Jugó en equipos para personas con discapacidades hasta destacarse en las ligas europeas y llegar a jugar su primer mundial en el año 2010 en Turquía. Llevaba unos audífonos que le permiten contener los sonidos lejanos e intensificar aquellos que le llegan de más cerca. "Y como sé leer los labios, puedo enterarme de lo que dice el entrenador aunque no se le escuche", bromea el jugador camino del Mundial. Camino de seguir haciendo historia.
Fuente: as.com - Imagen: fiba.com




