¿Seríamos capaces de estar un mes sin comprar nada nuevo (excluyendo comida y productos de higiene)? ¿Podríamos dar vacaciones a nuestra cartera pero pensar en otras opciones para cubrir nuestras necesidades y caprichos? ¿Nos atreveríamos a descubrir todo ese mundo alternativo clandestino de intercambios, segunda mano, cooperación, gratuidad que representa casi una economía paralela? ¿Reflexionaríamos 30 días sobre lo superfluo y lo necesario?
http://www.elblogalternativo.com/2011/10/01/iniciativa-para-no-comprar-nada-nuevo-en-octubre-2011/





