La llegada del nuevo año es tradicionalmente momento de cambio. Así lo interpretan por lo menos las miles de personas que en Navidad y concretamente en Noche Vieja, elaboran una lista de propósitos para 2011 que les llevarán a ser mejores personas o acercarse más a sus sueños. Estos deseos son de lo más variopinto ya que dependen de las aspiraciones y objetivos de cada persona, pero en una sociedad cada vez más globalizada hay algunos que se repiten con más frecuencia que otros.
Dejar de fumar: uno de los grandes clásicos que con la entrada en vigor de la nueva ley antitabaco ha tomado todavía más fuerza. Y es que desde el pasado 2 de enero está prohibido fumar cualquier tipo de local público cerrado, lo que afecta a todos los bares, restaurantes y discotecas. Además también se eliminarán las zonas de fumadores de aeropuertos, estaciones de tren y similares. Por si las ventajas para la salud no fuesen suficientemente elocuentes, fumar va camino de convertirse en un martirio para los fumadores, así que dejar de fumar parece algo más que un buen propósito para 2011.
Aprender inglés: en un entorno laboral cada vez más competitivo el inglés es más una obligación que un valor añadido para cualquier currículum. Las opciones para aprenderlo son variadas y dependen fundamentalmente del tiempo disponible. En la actualidad existen cursos de inglés para todos los gustos (ver cursos de inglés), desde programas casi exclusivamente a distancia u online hasta programas más tradicionales sólo presenciales. ¿La mejor opción? Dependerá de la capacidad de adaptación de cada alumno. Lo único seguro es que requerirá importantes dosis de fuerza de voluntad, pero como veremos ese es el común denominador de muchas de las propuestas de esta lista.
¿Y si ya sé inglés? Ahora los expertos señalan al chino como el idioma de los futuros, por lo menos desde el punto de vista empresarial. En cualquier caso, cada carrera profesional tendrá una serie de idiomas que le serán más útiles que otros.
Bu
scar trabajo: para quienes están en paro el objetivo es más que evidente y se supone que el nuevo propósito no sería más que una continuación de su la búsqueda ya iniciada. A los ya clásicos portales de empleo online se les pueden sumar otras alternativas no tan tradicionales. Dentro de las mismas destacan las redes sociales y los foros de empleo como lugares en los que tratar de contactar con posibles empleadores.
Incluso quienes ya cuentan con un puesto de trabajo pueden añadir este propósito a su lista como una búsqueda de mejora laboral. En este punto el uso de redes sociales y otras fórmulas de contactar con las empresas más allá del envío del curriculum resultan cruciales, lo que nos lleva directamente a la siguiente recomendación.
Sumergirse en las redes sociales: aunque para muchos puede parecer anacrónico, todavía hay muchas personas que no cuentan con un perfil en Facebook o que prácticamente no hacen uso del mismo. Un buen propósito para 2011 puede ser aprender el manejo de las redes sociales y sobre todo entender su dinámica y el uso que se puede hacer de las mismas. El primer paso será elegir las redes sociales en las que participar, desde las que tienen un carácter más lúdico como Facebook o Tuenti hasta las que tienen un enfoque profesional como Xing o LinkedIn. Una vez creado el perfil habrá que encontrar a nuestros amigos y contactos y los grupos a los que deseamos pertenecer. Por último sólo hay que entrar en la conversación y participar, quizás la parte más complicada.
Quienes ya cuentan con un perfil de redes sociales también pueden apuntarse este objetivo si es que necesitan actualizarlo por una parte y sacarle todo el jugo a este ámbito de la web 2.0.
Empezar un blog: todavía dentro de Internet y muy relacionado con las redes sociales se encuentran los blogs. Los motivos para crear una bitácora personal son de lo más variopinto pero no todos tienen por qué estar relacionados con el objetivo primigenio de esta herramienta: contar a través de una página web las vivencias y pensamientos personales. Ahora mismo hay bloggers con una clara vocación profesional que utilizan sus blogs como plataforma para difundir sus conocimientos y perfeccionar su marca personal. En cualquiera de los casos, será una buena herramienta para perfeccionar el estilo literario y conectar con otras personas con inquietudes similares.
Escribir un libro: si ya hemos empezado un blog, ¿por qué no lanzarse a por un libro? Evidentemente este no es un objetivo que comparta todo el mundo, pero para quienes realmente tengan ese ‘gusanillo’ por la literatura, 2011 puede ser su año. Sólo es necesario tener la suficiente disciplina como para dedicarle diariamente el tiempo necesario a la ardua tarea de que las musas lleguen a nuestra pluma.
Progresar laboralmente: podría formar parte del propósito de buscar trabajo, pero no todo ascenso laboral está relacionado con un cambio de empresa. También es posible crecer dentro de una misma corporación (¿Ha llegado el momento de pedir un ascenso?) o simplemente ‘entrenarse’ para asumir nuevas responsabilidades y para hacerlo solamente algunas ideas como cursos de autoayuda o de liderazgo.
Formarse: similar al anterior propósito pero al mismo tiempo diferente. Se puede incluso considerar un paso más en ese camino. Seguir creciendo profesionalmente implica adquirir más conocimientos y sobre todo prepararse para los nuevos retos, para lo que es imprescindible estudiar y formarse. La oferta es más que amplia y no hay por qué acudir a un MBA o un postgrado oficial para adquirir las competencias necesarias para avanzar en nuestra carrera. En este punto hablamos de cursos, seminarios de fin de semana y otra suerte de ofertas formativas que quedan fuera de los másteres de postgrado oficiales y no oficiales.
Cursar un máster: un paso más en el camino educativo. Cursar un máster supone un punto más de complicación y responsabilidad frente a los cursos de menor duración, aunque también es más costoso y requiere mayor dedicación. Sin embargo, es la opción ideal para quienes buscan un salto cualitativo en su carrera profesional e incluso quienes desean reenfocar su actividad laboral.
Perder peso: quizás el clásico por excelencia, sobre todo después de unas fiestas en las que la comida es omnipresente. Casi todo el mundo lo intenta, pero después son pocos los que lo consiguen. Para hacerlo más fácil, siempre se puede visitar un nutricionista e incluso convertirse en uno.
Ponerse en forma: un paso más respecto al anterior propósito. En este punto no sólo hablamos de perder algo de peso sino de cambiar una vida sedentaria por otra que deje sitio al deporte. Y quienes todavía quieran ir más allá pueden incluso apuntarse a un curso de monitor de gimnasio, de pilates…
Aprender a cocinar: quienes no hayan tenido suficiente comida durante estas fiestas o simplemente quieran revivir las delicias que degustaron, pueden bien aprender a cocinar o mejorar sus prestaciones entre fogones. Internet puede ser una gran fuente de información e inspiración, pero seguro que hay quienes prefieren métodos más clásicos. Para ellos ver cursos de cocina. ¿Quién sabe si estamos ante el siguiente Ferrán Adriá?
Sacarse el carnet de conducir: motorizarse. Este es el sueño de muchos adolescentes pero también una oscura ambición para otros tantos adolescentes. ¿Por qué no empezar ahora? Quizás descubramos que nos gusta tanto como para convertirnos en profesor de autoescuela.
Mejorar financieramente: en un entorno económico tan inestable, nunca viene mal fortalecer la salud financiera. Para lograrlo, el primer paso es contar con un presupuesto que permita controlar el flujo de caja y, por supuesto, gastar menos de lo que se ingresa. Si se adereza con buenas dosis de formación financiera, tanto en materia de inversión como de gestión de capital, el paquete será completo.
Invertir en Bolsa: puede servir para mejorar nuestra situación financiera, pero también para lo contrario. Sin embargo, la bolsa se postula como la inversión más rentable a largo y corto plazo. 2011 puede ser el momento para adentrarse en los mercados bursátiles. Para estos intrépidos sólo un par de consejos: formarse previamente y no invertir un dinero que se pueda necesitar a corto-medio plazo. Para lo primero se puede acudir a un curso de bolsa o buscar a través de la red, donde hay infinidad de blogs de gurús bursátiles e incluso redes sociales especializadas como Bolsa.com o Unience, por ejemplo.
Independientemente de los propósitos escogidos lo más importante es empezar cuanto antes y perseverar. Hay que aprovechar la renovada fuerza del nuevo año para ponerse en marcha, quizás lo más complicado, y después tratar de ‘aguantar el chaparrón’.
Fuente: Aprendemas.com




