
Se nos olvida con el ajetreo de la vida parar y estar con las grandes personas que tenemos cerca y tu eras una de ellas, el crono que tanto tiempo manejaste paró y nos pilló a todos por sorpresa.
Tu silenciosa entrega al atletismo y a los chicos del colegio, nos ha dado a todos un gran ejemplo; detallista, amable, disciplinado y atletico. Los diplomas que entregabas llevaban todas las marcas de los chavales al segundo, por algo sería.
Con tu alegre “tocayo” entrabas en los locales del APA y ponias una sonrisa en mi cara, ¡tocayos y compañeros de armas!, que poco necesitabas para ponerte a recordar viejos tiempos.
Deportista, chico sano del norte, al final no he quedado contigo para ir en bici por el parque grande, pero sigo pensando lo mismo, “yo de mayor quiero ser como tu”.
Un abrazo muy grande para tu familia, ¡y como ya sabes! ¡aquí estamos, en tu APA!
Tu “tocayo”
Javier Portal


Nunca he conocido una persona tan activa, entusiasta, entregada, volcada en todo lo que se compromete.
Para mí eres un ejemplo de cómo vivir la vida. No quiero verla pasar; quiero aprovecharla y dedicarla, hasta el último momento, a seguir aprendiendo y a trabajar en aquello que más me llene. Así has sido tú, siempre ocupado, estudiando idiomas, haciendo todo el deporte que te dejaban… y sobre todo entregándote con pasión a tus chicos de atletismo.
Hemos organizado pruebas, días del deporte, encuentros con otros colegios, carreras fuera del cole… querías tener controlado hasta el más mínimo detalle y estabas siempre pendiente de nuestros niños de San Antonio, a los que querías inculcar la importancia del deporte, la disciplina y el esfuerzo.
He notado ese cariño especial que tenías a mi hijo, tu “tocayo”. Le animaste y aplaudiste entusiasmado cuando, siendo bien pequeño, participó contigo en tantas pruebas… no sé si te dije la ilusión que me hacía.
Gracias por darme tu afecto y por el ejemplo que me dejas, siempre lo tendré presente
Ana Ullán

Querido Javier :





