¿Qué es la logopedia?
La logopedia es la ciencia que estudia los trastornos de lenguaje y audición en niños y adultos. En los más pequeños es una gran ayuda para que mejoren su comunicación, mientras en los adultos es apropiada para tratar problemas lingüísticos a consecuencia de los años.
Su ámbito abarca tanto el lenguaje oral como el escrito, siendo útil para diagnosticar, prevenir y tratar alteraciones relacionada a estas áreas.La logopedia es un recurso asociado a distintos entornos o profesiones. Es eficaz en hospitales, escuelas, guarderías (estimulación temprana) y centros de investigación lingüística.
Los maestros son una pieza clave para resolver las dificultades lingüísticas en sus alumnos. En algunas escuelas se presentan como especialitas en audición y lenguaje, entendiéndose como un importante aporte, e inclusive ayuda para el logopeda.
El logopeda y sus funciones
El lenguaje se desarrolla en algunos niños con más rapidez que en otros, sin embargo, cuando muestra dificultad para comunicarse y articula palabras con mucha dificultad después de los 4 años, la presencia de un logopeda puede ser útil para tratar estas alteraciones en el habla.
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El logopeda observa y analiza la causa del problema (deficiencias para hablar o falta de fluidez). Cuando obtiene un diagnóstico inicia el tratamiento.
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Enseña como emitir sonidos, mejorar la voz y optimizar sus conocimientos sobre el lenguaje hablado o escrito.
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Desarrolla ejercicios para fortalecer los músculos de la lengua, mandíbula y la cara.
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Mantiene contacto con los miembros de la familia y los instruye sobre como tratar al pequeño durante el tratamiento.
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Sigue muy de cerca la evolución de cada paciente y modifica el proceso en caso el niño no este progresando.
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El logopeda investiga junto a otros profesionales técnicas o equipos para diagnosticar problemas en el lenguaje. Está en contacto con educadores, médicos, dentistas y otros profesionales vinculados a la salud.

¿Cuándo acudir donde un logopeda?
Los niños con trastornos de habla, voz o lenguaje logran recibir el tratamiento y corregir su problema si las personas más cercanas a su entorno, en este caso sus maestras o padres advierten sus síntomas a tiempo. Veamos algunos indicadores:
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Sus palabras son confusas, es difícil mantener una conversación fluida con él.
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Respira por la boca.
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Tiene dificultad para pronunciar sonidos o agrega sonidos a las palabras
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Habla poco o no habla.
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Muestra cambios en su voz, continuamente se le escucha afónico.
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Se desorienta ante la mínima interrupción.
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Muestra alteraciones sensoriales (oído, visión, gusto).
El campo de acción de un logopeda antes era exclusivo de centros de educación especial, sin embargo, ahora las escuelas regulares también requieren de sus servicios entendiendo su importancia para el desarrollo del niño.




