APA San Antonio de Padua

... nunca dejamos de aprender

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Boletín APA y Cultura Integración Detección precoz de la sordera

Detección precoz de la sordera

Imprimir

Incidencia de la hipoacusia en recién nacidos:

  • Cinco de cada mil recién nacidos padece una sordera de distinto grado
  • Uno de cada mil recién nacidos presenta sordera severa o profunda
  • Alrededor de dos mil familias, cada año, están afectadas por la presencia de una discapacidad auditiva en uno de sus hijos
  • El 80% de las sorderas infantiles permanentes están presentes en el momento de nacer
  • El 60% de las sorderas infantiles tienen origen genético
  • Sólo en el 50% de los recién nacidos con sordera se identifican indicadores de riesgo

Observa a tu Hijo

0-1 AÑOS

  • Si es un niño demasiado tranquilo al que no sorprenden los ruidos fuertes
  • Si no gira la cabeza hacia sonidos familiares
  • Si no comprende palabras familiares
  • Si no juega con sus vocalizaciones imitando las del adulto

1-2 AÑOS

  • Si no comprende órdenes sencillas
  • Si no conoce su nombre
  • Si no identifica las partes del cuerpo
  • Si no hace frases de dos palabras
  • Si no presta atención a los cuentos

2-3 AÑOS

  • Si no se entienden las palabras que dice

  • Si no repite frases
  • Si no contesta a preguntas sencillas
  • Si no responde a órdenes sencillas

3-4 AÑOS

  • Si no sabe contar lo que pasa
  • Si no es capaz de mantener una conversación sencilla
  • Si no se entiende lo que dice
  • Si no es capaz de cantar o tararear

4-5 AÑOS

  • Si no conversa con otros niños
  • Si no le entretienen los relatos o las películas infantiles
  • Si no tiene un lenguaje maduro y sólo le entiende su familia

EN GENERAL

  • Si el niño no tiene lenguaje, éste cesa, o evoluciona lentamente para su edad

  • Si es excesivamente distraido o retrasado en sus aprendizajes escolares
  • Si padece frecuentes catarros, otitis o alergias
  • Si tiene rabietas y es difícil tranquilizarle

Hay muchos tipos de problemas de audición, aún sin llegar a la sordera total. Si detectas algún defecto a tiempo, tienes mucho ganado:

  • Aceleras el tratamiento médico, la ayuda educativa especial que necesite y, si hace falta, la adaptación de prótesis auditivas.
  • Favoreces el desarrollo de su lenguaje oral y sus relaciones personales.
  • Facilitas su aprendizaje y su comunicación. Recuerda que también necesitan tratamiento las deficiencias auditivas leves.

Si tienes dudas, consulta con el médico otorrino. Y cuenta con la información de la Asociación de Padres de Niños Sordos más próxima.

¿Cómo favorecer la comunicación con vuestro hijo con sordera?

En el entorno familiar, a través de la interacción comunicativa con sus padres y sus madres, los niños y niñas con sordera pueden adquirir, de una manera natural y sin esfuerzo, las bases lingüísticas de la lengua oral, necesaria para el desarrollo de todos los procesos cognitivos que de ella derivan y que posibilitarán sus aprendizajes posteriores (cálculo, razonamiento, lectura...).

Desde el primer momento, es fundamental establecer interacciones comunicativas de calidad en las que vuestro hijo desempeñe un papel activo y predominante. Para ello, además de contar con el apoyo de sus prótesis auditivas, podéis enriquecer el intercambio comunicativo a través de los distintos sistemas de apoyo a la comunicación oral (Palabra Complementada, Comunicación Bimodal...).

En el Movimiento Asociativo de Familias-FIAPAS podéis contar con el apoyo emocional y la experiencia de otros padres y con logopedas que os ofrecerán la información y la orientación que necesitéis en cada momento. Todo ello os ayudará a resolver las inquietudes que se os vayan presentando.

Orientaciones básicas para la interacción en el entorno familiar

Aprovechad situaciones en el hogar para interactuar y comunicaros: durante las comidas, a la hora del baño, mientras le vestís...

En las primeras edades, es importante estimularle de manera global y multisensorial:

  • abrazadle y habladle mientras le acunáis
  • acercad juguetes y objetos de colores a vuestra boca mientras decís el nombre

  • celebrad con aplausos y exclamaciones sus aciertos...
  • Estad atentos a sus intereses y a sus intenciones comunicativas y observad sus reacciones. Seguir su mirada puede aportaros mucha información sobre lo que realmente le interesa y sobre lo que quiere centrar su atención.
  • Aprovechad los objetos y los juegos que le gustan. Son los mejores estímulos para interactuar y hablar sobre ellos.
  • Cread situaciones y actividades en las que se sienta protagonista.
  • Evitad ser directos y rígidos cuando queráis corregir su expresión oral. Resultará para él más estimulante, y no se interrumpirá la interacción, si recogéis sus vocalizaciones, expresiones o palabras y las repetís de manera correcta o aportando más información. Así, sin que se dé cuenta, le ofrecéis modelos de lenguaje oral correctos y ampliáis sus conocimientos.
  • Explicadle lo que ocurre en su entorno. Es importante que entienda distintas situaciones de la vida familiar y anticiparle lo que ocurrirá con posterioridad.
  • Disfrutad juntos de cuentos e historias en los que participan varios personajes, explicándole los distintos sentimientos y reacciones de cada uno: por qué se ríen, por qué se enfadan, por qué lloran...
  • Mostradle las consecuencias que pueden tener sus propios actos y el efecto que éstos pueden provocar en los demás.
  • Inventad situaciones jugando con sus muñecos y preguntadle qué ocurrirá, qué pasará al final...

Cómo hablar a la persona con Discapacidad Auditiva

Llama su atención:

  • Antes de empezar a hablar, llama su atención con un ligero toque (p.e. sobre su hombro) o hazle una discreta seña.
  • Espera a que te esté mirando para empezar a hablarle.
  • Si se trata de una conversación en grupo es necesario respetar los turnos entre los interlocutores e indicarle quién va a intervenir.

Háblale de frente

  • Sitúate siempre a su altura para que pueda ver bien tu boca. Hay que tener especial cuidado cuando se habla con una persona que no puede mantenerse de pie o cuando se habla con niños.
  • Háblale de frente, con la cara bien iluminada.
  • Habla con naturalidad. No le hables deprisa, ni demasiado despacio.
  • Permítele ver bien tu boca mientras le estés hablando. Evita tener algo en la boca o ponerte cosas en los labios, ni te tapes la boca con las manos mientras hablas.

Háblale con naturalidad

  • Háblale con naturalidad, vocalizando bien pero sin exagerar, con un ritmo tranquilo -ni deprisa ni demasiado despacio-
  • Háblale con voz pero sin gritar, con frases completas y palabras conocidas -evita utilizar argot y tecnicismos-.

Háblale con tranquilidad

  • Repítele el mensaje si no lo ha entendido. Puedes decirle lo mismo con frases más sencillas, pero correctas, y con palabras que tengan el mismo significado.
  • Utiliza gestos naturales, palabras escritas o dibujos para facilitarle la comprensión del mensaje.

Fuente: http://www.fiapas.es/FIAPAS/

Última actualización el Lunes, 04 de Octubre de 2010 11:37  

P6040039.jpg