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La educación de hijos e hijas en la "Corresponsabilidad Doméstica y Familiar"

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La educación de hijos e hijas en la "Corresponsabilidad Doméstica y Familiar"
Tareas en las diferentes edades
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Desde la Dirección del APA San Antonio, consideramos que colaborar en las tareas del hogar es una regla básica de convivencia. Todos los miembros de una familia deben contribuir al buen funcionamiento del hogar.

La vida familiar se asienta en las actividades cotidianas que realizan las familias. Una distribución equitativa de las responsabilidades familiares percibida como justa por todos facilita el funcionamiento y la satisfacción familiar.

Estimular a su hijo desde muy temprana edad le ayudará a desarrollar la confianza en sí mismo y la responsabilidad, enseñarle a colaborar y respetar a los demás y animarle a esforzarse y ser perseverante cuando se enfrenta a las tareas.

Colabora en casa todos necesitamos tu ayuda.

Organízate para que te de tiempo.

Lo que hagas hazlo lo mejor que puedas.

Acuerda las tareas con tus padres y hermanos.

Bromea si te equivocas.

Observa cómo lo hacen los demás.

Realiza la tarea lo mejor que puedas.

Ayudas a la familia ¡No lo olvides!

DECIDA IMPLICARSE Y ENSEÑARLE

Si uno está convencido de que el compartir las tareas familiares es algo valioso que tiene beneficios para el desarrollo de los hijos le será más fácil ponerse en marcha. Consiste en demostrar un interés decidido por desempeñar el papel de educador de su hijo. Y el papel que le ha tocado es el de “entrenador” comprensivo pero firme que combina, por un lado, el reconocimiento por la colaboración de su hijo y, por otro, la actitud de firmeza ante su escasa o inadecuada colaboración.

El entrenador ayuda, pero no realiza las actividades por el niño. De forma similar, el padre debería orientarle, permaneciendo implicado, pero no haciendo por el niño lo que el niño necesita hacer por sí mismo. Algunos padres creen que están ayudando a sus hijos cuando les hacen sus cosas (la cama, recoger sus juguetes, ordenar su estantería etc..). Los padres se sienten “buenos padres” porque consiguen las expectativas que creen que se espera de ellos (que la casa esté ordenada) pero no están cubriendo ninguna necesidad de sus hijos. El entrenador no juega los partidos, sólo ayuda a cada miembro del equipo a que lo haga lo mejor que pueda.

LA IMPORTANCIA DE SU COLABORACIÓN PARA LA VIDA FAMILIAR

Tenemos que explicar a nuestro hijo la importancia que tiene para la vida familiar la colaboración de todos. Y, especialmente, recordarle que su ayuda es muy valiosa para la familia. Si no lo hacemos los niños podrían pensar que el que tengan que hacer las tareas es una especie de castigo soterrado.

QUE APRENDA QUE ÉL PUEDE HACERLO

En cualquier actividad en la que nos involucremos es necesario confiar en que podemos hacerlo. A veces fracasamos por falta de confianza en que podemos hacer algo. El sentirse capaz de realizar algo nos da una motivación que hace que nos esforcemos y confiemos más en nosotros mismos. El sentimiento de capacidad es algo muy valioso que garantiza que finalicemos con éxito nuestros proyectos. Hay que mimarlo como si fuera un tesoro del que depende el futuro de nuestros hijos. Animándolo siempre para que el aprendizaje de la tarea se le haga más llevadero. Los niños pequeños suelen disfrutar de ofrecernos su colaboración.

QUE APRENDA A SER RESPONSABLE

Para desarrollar el sentimiento de responsabilidad lo primero que hay que saber es cuando hay que estar encima de ellos (controlándolos) y también cuando no. Los niños que colaboran en casa son aquellos que fueron controlados cuando las circunstancias lo requerían, pero no constantemente. Enseñar a asumir la responsabilidad requiere enseñar a los niños a tomar decisiones y a ser consecuente con ellas. Conviene negociar con ellos cuál y cómo va a ser su colaboración.

QUE SE RESPONSABILICE DE HACERLO LO MEJOR QUE PUEDA

Esto dependerá de su edad y de las habilidades que tenga para ello. Todos somos diferentes, unos son “manitas” y otros “manazas”.

Reconozca su colaboración. No le corrija sus errores en ese momento, espere el momento oportuno para hacerlo.

QUE SEA PERSEVERANTE

“¿Debo recompensar a mi hijo por ayudar en las tareas familiares?” Es importante hacerles comprender que todos en la familia colaboramos sin recibir recompensas inmediatas cada vez que lo hacemos. Si que esperamos recibir algo a cambio de nuestra colaboración, claro, el bienestar que reporta la realización de las tareas familiares. Y sobre todo enseñarles a valorar las verdaderas recompensas que obtenemos de la realización de las tareas familiares, el bien estar que nos proporcionan.

Vale la pena educar a los niños a desarrollar la fuerza de voluntad y la perseverancia y que aprendan que las mayores recompensas son a menudo aquellas que se producen con el tiempo y a largo plazo.

Recuérdele y hágale experimentar el bienestar que nos aporta compartir las tareas.

Haciendo real la CORRESPONSABILIDAD DOMÉSTICA Y FAMILIAR ganamos bienestar, confianza, seguridad, libertad y autonomía.

Fuente: Compartir hogar



Última actualización el Viernes, 13 de Enero de 2012 13:46  

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